Los equipos electrónicos tienen cubiertas, carcasas y otros elementos basados en materiales capaces de mitigar los campos magnéticos que emiten. La naturaleza de los materiales que realizan este blindaje magnético depende de la aplicación, pero suele ser plástica o metálica. El proyecto Magnetic Shielding busca alternativas basadas en el uso de nanopartículas (NPs) magnéticas. Estas partículas resultan un «ingrediente» que se puede añadir en la manufactura de diversos materiales confiriéndoles propiedades magnéticas. Si bien las aplicaciones de esta tecnología son muy numerosas (marcado magnético de materiales, papel de seguridad, balizas para personas con discapacidad, balizas para vehículos autónomos, etc.), este proyecto se ha centrado en la producción de materiales para aplicaciones electrónicas y biomédicas (dispositivos in vivo como podría ser un marcapasos.

Otro hito destacable que se ha buscado en este proyecto es la modificación de materiales de origen natural (lignina, celulosa etc.) para conferirles propiedades magnéticas.

Mediante diversas técnicas químicas y físicas, que van desde simples procesos de mezcla hasta tratamientos térmicos elevados,  es posible obtener una gran variedad de nanocompuestos magnéticos, con gran resistencia mecánica para apantallamiento electromagnético en desarrollos industriales,  También pueden modularse otras posibilidades como la flexibilidad y la biodegradabilidad de interés para aplicaciones en biomédicos. Entre otras posibilidades, se pueden producir fibras basadas en materiales lignocelulósicos, de origen vegetal, de fácil producción y dopaje con NPs magnéticas varias, como alternativa sostenible de bajo coste y escaso impacto en el medio ambiente , o cerámicas y pinturas fácilmente implantables en el mercado.  Además, las técnicas de simulación, permiten el estudio y diseño de los materiales para la optimización de la absorción electromagnética, mediante el control del dopaje y las características  magnéticas de las  nanopartículas utilizadas.